…”quizá piensen puede ser completa pese a no cultivar la expresión artística. En respuesta a esto, yo creo que lo mejor que se puede hacer es planear una pregunta que pocas personas se hacen explícitamente pero a que todo el mundo se enfrenta implícitamente antes o después. Es la pregunta del fin último de la vida. Los objetivos prácticos de realizar una actividad útil y rentable, de actuar en beneficio de otros y de divertirse son fáciles de definir y de perseguir. Pero llega un momento en que todo esto parece transitorio y uno se enfrenta a la revelación de que el único sentido de la vida es la más plena y pura experiencia de la vida misma. Percibir en toda su plenitud lo que significa amar verdaderamente, interesarse por algo, comprender, crear, descubrir, anhelar o esperar es, en sí mismo, el valor supremo de la vida. Una vez que esto se comprende, es igual de evidente que el arte es la vocación de la vida en toda su plenitud, pureza e intensidad. El arte, por tanto, es uno de los instrumentos más poderosos que disponemos para la realización de la vida. Negar esta posibilidad a los seres humanos es ciertamente desheredarlos.
Arnheim Rudolf (1989:48)
Arnheim Rudolf (1989:48)
…”el arte nos enseña cómo estar vivos”…
Eisner
Eisner
Índice
Introducción
Desarrollo
Marco teórico
Marco contextual
Consideraciones finales
Bibliografía consultada
Introducción
En el presente trabajo se intenta desarrollar aquellas ideas, categorías, pensamientos y debates planteados durante el cursado del seminario de Análisis y Composición de Textos Hipermediales, aplicados a una práctica laboral planteada en la ciudad de Santa Fe.
Dicha práctica trata sobre el trabajo que se realiza desde el Equipo Infancia de la Provincia de Santa Fe, focalizando aquella población que es nombrada de diferentes maneras: …” niños en situación de calle”…, en situación de vulnerabilidad”…, “no escolarizados”…, “niños en riesgo”…, “de vulnerabilidad social”…entre otras. Aprovechamos también esta oportunidad para reflexionar sobre esta problemática debido a que éste año, 2009, se cumplen el 20 aniversario de la declaración de los derechos de los niños[1].
Sostenemos para la elaboración de este trabajo, que es fundamental la importancia del rol del arte en la educación de los niños, tomando como eje transversal la idea de cultura, como una forma de vida, que se va amoldando y descubriendo de acuerdo a la situación y contexto donde esta se pueda desenvolver.
Tomamos a Eisner porque posibilita y da cuenta de la importancia de lo cultural en el arte, en la enseñanza, en la sociabilización, en lo cotidiano de la infancia y de nuestras vidas. La posibilidad de relacionar
el desarrollo de la educación artística destacando la función de la cultura en el arte, o viceversa, del arte en la cultura.
Los niños que nombramos a lo largo del trabajo, se caracterizan por una carencia de tipo material, educación escolar básica y afectiva en la mayoría de los casos. ¿Qué podemos hacer para intentar revertir esta situación? ¿Qué podemos hacer con estos niños desde el arte? ¿Podemos educar desde el arte? ¿Qué podemos enseñar desde el arte? ¿Por qué enseñar arte?
Cuando la educación, (entendida dentro de parámetros modernos institucionales oficiales), es la forma de llegar a estos niños, a esta población vaciada de una escolaridad que no tenga que ver solamente con un vaso de leche. La educación como formadora de personas, de dignidad, de una infancia completa, rodeada de juegos, aprendizajes y enseñanzas para acompañar un futuro incierto.
Aquí el arte es la excusa, el medio, la forma, el puente, el sentimiento, la manera, el ser, para educar en, desde y para el arte. Desde el arte posibilitamos conocer, conocernos, aprender, estar, participar, mostrar, contar, compartir, expresar…
A lo largo del trabajo vamos a ir desarrollando diferentes conceptos, tomados de la bibliografía proporcionada en el cursado del Seminario Análisis y Composición de Textos Hipermediales, dictado por la profesora Isabel Tamayo, en el marco del Postítulo en Educación Artística.
Los conceptos aquí presentados a los largo del trabajo apuestan a dar lineamiento a un proyecto de trabajo que tiene curso desde el año 2007. Es decir, aprovechamos la tarea para relacionar, complementar y completar nuestro quehacer cotidiano con el aporte y las enseñanzas aportadas durante el seminario.
Acompañan al desarrollo de un marco teórico, una descripción y análisis del espacio de trabajo, con su respectiva población, sus características sociales y culturales y el proyecto de trabajo propuesto.
El presente trabajo expone de forma inicial aquellas inquietudes que a medida que pasa el tiempo, y nos vamos formando como personas, como profesionales, vamos encontrando líneas de agua que nos llevan a un mismo río.
Queremos decir, que a lo largo de las siguientes páginas, vamos a encontrar intentos de dar forma a pensamientos, formas de ser y de actuar. Pensamos que cada persona, cada ciudadano es un agente de cambio; que con dedicación, trabajo, voluntad y empatía hacia el otro, podemos dar lugar a aquellos que se encuentran fuera de un sistema económico e ideológico.
Desarrollo
Marco teórico
Introducción
Desarrollo
Marco teórico
Marco contextual
Consideraciones finales
Bibliografía consultada
Introducción
En el presente trabajo se intenta desarrollar aquellas ideas, categorías, pensamientos y debates planteados durante el cursado del seminario de Análisis y Composición de Textos Hipermediales, aplicados a una práctica laboral planteada en la ciudad de Santa Fe.
Dicha práctica trata sobre el trabajo que se realiza desde el Equipo Infancia de la Provincia de Santa Fe, focalizando aquella población que es nombrada de diferentes maneras: …” niños en situación de calle”…, en situación de vulnerabilidad”…, “no escolarizados”…, “niños en riesgo”…, “de vulnerabilidad social”…entre otras. Aprovechamos también esta oportunidad para reflexionar sobre esta problemática debido a que éste año, 2009, se cumplen el 20 aniversario de la declaración de los derechos de los niños[1].
Sostenemos para la elaboración de este trabajo, que es fundamental la importancia del rol del arte en la educación de los niños, tomando como eje transversal la idea de cultura, como una forma de vida, que se va amoldando y descubriendo de acuerdo a la situación y contexto donde esta se pueda desenvolver.
Tomamos a Eisner porque posibilita y da cuenta de la importancia de lo cultural en el arte, en la enseñanza, en la sociabilización, en lo cotidiano de la infancia y de nuestras vidas. La posibilidad de relacionar
el desarrollo de la educación artística destacando la función de la cultura en el arte, o viceversa, del arte en la cultura.
Los niños que nombramos a lo largo del trabajo, se caracterizan por una carencia de tipo material, educación escolar básica y afectiva en la mayoría de los casos. ¿Qué podemos hacer para intentar revertir esta situación? ¿Qué podemos hacer con estos niños desde el arte? ¿Podemos educar desde el arte? ¿Qué podemos enseñar desde el arte? ¿Por qué enseñar arte?
Cuando la educación, (entendida dentro de parámetros modernos institucionales oficiales), es la forma de llegar a estos niños, a esta población vaciada de una escolaridad que no tenga que ver solamente con un vaso de leche. La educación como formadora de personas, de dignidad, de una infancia completa, rodeada de juegos, aprendizajes y enseñanzas para acompañar un futuro incierto.
Aquí el arte es la excusa, el medio, la forma, el puente, el sentimiento, la manera, el ser, para educar en, desde y para el arte. Desde el arte posibilitamos conocer, conocernos, aprender, estar, participar, mostrar, contar, compartir, expresar…
A lo largo del trabajo vamos a ir desarrollando diferentes conceptos, tomados de la bibliografía proporcionada en el cursado del Seminario Análisis y Composición de Textos Hipermediales, dictado por la profesora Isabel Tamayo, en el marco del Postítulo en Educación Artística.
Los conceptos aquí presentados a los largo del trabajo apuestan a dar lineamiento a un proyecto de trabajo que tiene curso desde el año 2007. Es decir, aprovechamos la tarea para relacionar, complementar y completar nuestro quehacer cotidiano con el aporte y las enseñanzas aportadas durante el seminario.
Acompañan al desarrollo de un marco teórico, una descripción y análisis del espacio de trabajo, con su respectiva población, sus características sociales y culturales y el proyecto de trabajo propuesto.
El presente trabajo expone de forma inicial aquellas inquietudes que a medida que pasa el tiempo, y nos vamos formando como personas, como profesionales, vamos encontrando líneas de agua que nos llevan a un mismo río.
Queremos decir, que a lo largo de las siguientes páginas, vamos a encontrar intentos de dar forma a pensamientos, formas de ser y de actuar. Pensamos que cada persona, cada ciudadano es un agente de cambio; que con dedicación, trabajo, voluntad y empatía hacia el otro, podemos dar lugar a aquellos que se encuentran fuera de un sistema económico e ideológico.
Desarrollo
Marco teórico
Comenzamos esta etapa del trabajo, reflexionando sobre la idea de educación, la cuál puede ser entendida como un proceso multidireccional mediante el cual se transmiten conocimientos, valores, costumbres y formas de actuar, es decir, como un proceso de socialización formal de los individuos de una sociedad. Acordamos con la propuesta de Eisner de enfatizar en este proceso la idea de lo “significado”. En palabras del autor:…“la educación puede verse como un proceso interesado en expandir y profundizar el significado que la gente puede extraer de su vida. La construcción de significado depende de la capacidad del individuo de experimentar e interpretar la significación del entorno, incluyendo la manera como otras personas de su cultura han construido y representado el significado” (2000: 25).
El hombre, como ser social por naturaleza vivencia en sus etapas tempranas de vida, las experiencias de necesidad y satisfacción, como instancias de un complejo proceso vital de enseñanza-aprendizaje, dejando en él "huellas" que en el futuro regirán su aprender. Desde su nacimiento, necesita satisfacer sus necesidades y la búsqueda y satisfacción de éstas desencadenará en la constitución de su psiquismo.
Las formas de representación (visual, auditiva, cinestésica, lingüística, matemática) son modos como miembros de una cultura “codifican” y “decodifican” singularmente el significado.
Entendemos a la educación como la que debe atender a las facultades del niño y a las limitaciones que el condicionamiento cultural impone en el adulto. Una educación que no confunda con las necesidades productivas de la industria, con las necesidades intimas y sociales humanas; que no se limite a proporcionar instrucción y que, para satisfacer las propias necesidades productivas de la industria, tenga en cuanta los requerimientos de una actitud consciente en el consumo, porque así como la industria requiere normas precisas para el control, el hombre que vive en la sociedad industrial necesita proyectar su personalidad en el ambiente. El aprendizaje transmitido sólo es imitación, el lenguaje creador es descubriendo.
Educación artística
El espacio y contenido propios de la educación artística son las artes visuales. El concepto de educación artística entendido por Eisner, tiene su objeto de estudio bien definido. La amplitud de dimensiones que socialmente atribuimos al estudio del hecho artístico da pie a adoptar distintos modelos, siempre en consonancia con la política educativa de cada contexto. Esta visión interdisciplinar del hecho propicia la posibilidad de relacionarse con diferentes profesiones de todos los campos del saber.
De acuerdo a Marín Viadel, la educación artística …”incluye muy variadas estrategias y sistemas de creación de imágenes y objetos, como la fotografía, el video o la computadora; comporta el uso de materiales como la madera, los tejidos, las piedras, los plásticos, así como cualquier tipo de objetos personales o de desecho, y acciones o gestos con el propio cuerpo; incorpora una importante carga de conceptos, teorías y argumentos que permiten comprender y dialogar con mayor profundidad sobre los sentidos de una gran variedad de fenómenos y acontecimientos visuales”…(2003: 9).
Las actividades artísticas y estéticas se distinguen por el modo como pensamos y por el sentido o las intenciones que dirigen nuestra actividad. Tomamos de Marín Viadel la forma de caracterizar los tipos de conocimiento del aprendizaje artístico, el primer tipo habla de que discurren en las zonas de pensamiento visual y creativo, es decir, los lenguajes propios de esta forma de educación son las imágenes y la visión; el segundo tipo cuenta de que la intencionalidad del conocimiento en la educación artística es abiertamente artística y estética; y el tercer tipo trata sobre que la función del conocimiento artístico es imaginativa y emancipatoria.
Compartimos, con Marín Viadel, algunas ideas que acompañan la línea de pensamiento de este trabajo; 1)…”los lenguajes y las artes visuales son un conocimiento instrumental”…, 2)…”la comprensión y la creación de imágenes son dos caras de la misma moneda visual”…, 3)…”las artes visuales nos muestran y descubren, principalmente, quiénes y cómo somos los seres humanos, tanto individual como colectivamente: de lo que nos habla el arte, sólo nos habla el arte”… y 4)…”todas las personas tienen derecho a conocer y reconocerse y a ser reconocidas y comprendidas por sus propias señas de identidad visual, así como a descubrirse y a comunicarse, a imaginar y a transformar su medio a través de las imágenes que crean”… (2003: pp.5-6)
Arte
Según Gordillo…”los verdaderos artistas son los niños o los hombres que han realizado sus facultades independientemente de su nivel cultural o de su ocupación. El arte es para ellos un diálogo recíproco con el mundo perceptible, una forma natural de trascender su sensibilidad instauradora sin más esfuerzo que el d los peces al vivir en el agua. El conocimiento de los límites del juego es suficiente para edificar la confianza en un arte que quiere identificarse con la vida y llega a ser extensión del vivir”… (…) La vida del verdadero artista puede llegar a ser la vida de todos los hombres. Una sociedad de artistas es quizás el único recurso para la salud social y aunque pudiera parecer un retorno a la organización tribal es solamente un retorno a la plenitud de la existencia”. (1977: 31)
Marvin Harris cita a Alexander Alland (1977:39) para definir el arte como “un juego con la forma que produce algún tipo de transformación representación estéticamente lograda”. Los ingredientes clave en esta definición son “juego”, “forma”, “estética” “transformación”. El juego creativo, la estructura formal, los sentimientos estéticos y las transformaciones simbólicas son los ingredientes esenciales del arte. La capacidad del hombre y propia del mismo es la transformación simbólica que subyace en la universalidad semántica del lenguaje humano. (1983: p. 496)
Creatividad
La creatividad tiene que ver con la vida misma, es una actividad activa y transformadora de la realidad, y por supuesto no es patrimonio del artista sino de todo hombre, sea cual sea la profesión que ejerza.
Como Alvarado y Murano compartimos el pensamiento de que “ser creativo es ser revolucionario. Es un modo de vivir” (p. 19: 1990).
El individuo creativo busca la libertad, la necesita para ser él mismo. Para propiciar el desarrollo de la creatividad, es necesario generar un espacio favorecedor de la reflexión y una relación afectiva profundamente contenedora.
La creatividad es un estado. Se llega a ese estado desbloqueando al mundo inconsciente de las trabas que le pone una conciencia. Para alcanzar ese estado es fundamental encontrarse relajado psíquica y corporalmente.
Gordillo (1977) respecto a la creatividad sostiene que no puede ser una fórmula para el aprendizaje; es la más alta facultad del pensamiento humano integral, es un cambio en las actitudes que torna trascendente la conducta.
La creatividad es el hombre que frente a lo imprevisto asume una actitud inteligente y supera las limitaciones de los medios. La creatividad es la dignidad del hombre. Es el equilibrio valiente ente los impulsos y los razonamientos que torna desarticulado e incongruente a todo lo precedente.
La creatividad se manifiesta cuando el trabajo, como medio de vida, se transforma en la obra como razón de la vida, y devuelve al hombre la satisfacción vital de sentirse y ser un diseñador integrando al ambiente.
No puede existir un modelo cultural para las actitudes creativas. La creatividad, en sentido estricto, se da fuera de los límites de la cultura porque aun siendo determinada por los valores precedentes, deviene negándolos para satisfacer necesidades nuevas e insospechadas.
Cultura
La creación artística es donde primero se hace patente este cambio en las íntimas necesidades humanas, pues la respuesta a la necesidad depende sólo del ejercicio adecuado de las facultades creadoras.
Entendemos a la cultura, no como una simple asimilación de conocimientos ni la captación de valores externos a nuestra vida individual, sino con el conjunto de procesos en que se instauran los valores o, dicho de otra forma, como la participación creadora que nos define como hombres, incluyendo los objetos que hemos transformado al cumplir nuestra función vital. Los valores ajenos no satisfacen la necesidad propia.
Definimos a la cultura como la cualidad interior del hombre que condiciona sus relaciones con el medio.
Marco contextual
En la contemporaneidad vivenciamos una marcada y sostenida crisis económica que hace mella en el tejido social y en la producción de subjetividad: el otro ha dejado de funcionar como semejante para convertirse en otro radicalmente distinto, empujándonos como sujetos al individualismo y al aislamiento.
En este contexto de situación la infancia ha quedado expuesta a situaciones de riesgo, al desamparo, perdiéndose la referencia al adulto que debería acompañar en tiempos claves de constitución socio-subjetiva.
Frente a esta compleja realidad en el año 2007 surge, entre otras propuestas que sostiene el equipo hasta la actualidad, este dispositivo clínico pensado para dar respuesta a situaciones de urgencia subjetiva grave en niños y/ o adolescentes cuando no resulte posible el alojamiento en otros dispositivos asistenciales (centro de día, albergues, talleres, tratamientos ambulatorios, internación en salas de pediatría, etc...) Se crea entonces una sala de internaciones breves para niños y o adolescentes en un ámbito hospitalario (Ex Hospital Psiquiátrico de la ciudad de Santa Fe). El espacio de denominó PARAMI (Parador para el Mundo Infantil), dicho proyecto surge del Equipo Infancia de la Dirección de Salud Mental de la Provincia de Santa Fe. Se crea ante la necesidad inmediata ante la aparición de problemas de delincuencia, por parte “la banda del poxi”, en los alrededores de la estación terminal de ómnibus.
Esta realidad comprende resoluciones de diversas áreas, integra una carencia absoluta de las necesidades básicas de la infancia y de los jóvenes en situación de calle. Es decir, de manera urgente se enmarca una respuesta, una plan de acciones, desde lo que conocemos actualmente “salud mental”. ¿Qué se entiende hoy por salud mental? Salud mental o "estado mental" es la manera como se conoce, en términos generales, el estado de equilibrio entre una persona y su entorno socio-cultural lo que garantiza su participación laboral, intelectual y de relaciones para alcanzar un bienestar y calidad de vida. Se dice "salud mental" como analogía de lo que se conoce como "salud o estado físico", pero en lo referente a la salud mental indudablemente existen dimensiones más complejas que el funcionamiento orgánico y físico del individuo. La salud mental a sido definida de múltiples formas por estudiosos de diferentes culturas.los conceptos de salud mental incluyen el bienestar subjetivo,l a autonomía, la competitividad y potencial emocional, entre otros.
El espacio denominado PARAMI está compuesto por trabajadores de diferentes oficios y profesiones preparados para atender diversas situaciones; trabajan de forma interdisciplinaria enfermeros, personal de limpieza, médico, psicólogas, psicopedagoga, técnica en minoridad y familia, abogada, psicomotricista, profesora de arte, terapista ocupacional y profesor de educación física.
A los talleres asisten niños que se encuentran momentáneamente internados o (en su mayoría) los que vienen desde sus casas, albergues, hogares u otras instituciones de similar carácter.
El número de chicos por clase varía de acuerdo a las temporadas, hay épocas donde concurren regularmente y sumado a los que se encuentran internados, suelen ser clases de hasta cinco o en las temporadas en que se desligan de la actividad, trabajamos de a dos o de a tres, y en un tiempo prolongado.
Debido a las características de estos chicos, es decir, inquietos, poco estimulados, desacostumbrados a sentarse, escuchar y realizar consignas de un docente, cuando no están en un período de aftinencia por consumo de drogas, no son propicias clases numerosas.
De acuerdo a estas particularidades con las que trabajamos en los espacios de taller, en especial en el de plástica surgen formas propias como actividades de consignas cortas, realizadas en el momento, no en etapas, con materiales de propiedades que abarquen grandes superficies, y no un trabajo detallado y lento.
Infancia
De acuerdo a Gordillo la infancia…”como etapa definitiva para la formación de las cualidades humanas, no ha sido comprendida cabalmente. Siglos de incomprensión definen esa tradición negativa en que la educación impuesta por el adulto no puede hacer funcionar las posibilidades irreversibles de la infancia y las reprime para ejercer autoridad”. (1977; 33)
La infancia, esa capacidad de conocimiento y asombro, ese periodo de vida humana en la que la experiencia se traduce con mayor intensidad.
Seres humanos en formación han de tratarse como seres humanos. Porque el niño para tener infancia, necesita ser adulto y lo logra en sus juegos.
El acto de percibir hace del niño un organizador de formas, un productor de arte que supera el concepto de realidad para establecer categóricamente el conocimiento.
La infancia, que significa mucho más que el tiempo que transcurre entre el nacimiento y la edad adulta, se refiere al estado y la condición de la vida de un niño: a la calidad de esos años. Un niño secuestrado por un grupo paramilitar y obligado a portar armas o a someterse a la esclavitud sexual no puede disfrutar de su infancia, ni tampoco un niño que tiene que trabajar duramente en un taller de costura de la capital, lejos de su familia y de su comunidad natal. Tampoco disfrutan de la infancia los niños y las niñas que viven en la mayor miseria, sin alimentos adecuados, sin acceso a la educación, al agua potable, a instalaciones de saneamiento y a un lugar donde vivir.
¿Qué significa entonces para nosotros la infancia? La calidad de las vidas de los niños y las niñas puede cambiar de manera radical dentro de una misma vivienda, entre dos casas de la misma calle, entre las regiones y entre los países industrializados y en desarrollo. Cuanto más se acercan los niños y las niñas a la edad adulta, más diferencias hay entre las distintas culturas, países e incluso personas del mismo país con respecto a lo que se espera de la niñez y al grado de protección que deben ofrecerles los tribunales o los adultos.
Sin embargo, a pesar de numerosos debates intelectuales sobre la definición de la infancia y sobre las diferencias culturales acerca de lo que se debe ofrecer a los niños y lo que se debe esperar de ellos, siempre ha habido un criterio ampliamente compartido de que la infancia implica un espacio delimitado y seguro, separado de la edad adulta, en el cual los niños y las niñas pueden crecer, jugar y desarrollarse. Forma de trabajo: el taller
Compartimos con Alvarado y Murano (1990) la idea de entender la metodología de taller, como una combinación de enseñanza con el juego y pone en prácticas aspectos de la actividad plástica a través de un trabajo creativo y experimental.
Un taller de expresión plástica no busca formar artistas, pero espera que el tallerista obtenga un producto que le sirva de punto de partida para un nuevo trabajo.
La experiencia de taller le sirve a un adulto para recuperar su capacidad de juego por medio de una práctica placentera, a un niño para encauzar su imaginación y encauzar su imaginación y rescatar el producto de su juego, y a un adolescente para expresar sus conflictos, canalizar su agresión y conocerse más a sí mismo.
En esta metodología no existe el juicio de valor ni tampoco el comentario unilateral del coordinador. Todos los participantes admiten la variedad de respuestas a una misma consigna, no hay un único lugar de llegada, todos los trabajos son valiosos, posibles de analizar, retrabar o continuar. Esta modalidad elimina la competencia.
El taller, un espacio grupal...
Un individuo desde que nace pertenece a un grupo. El inicial es la familia. Luego crece integrando sucesivos grupos e interactuando con los demás integrantes. De los resultados de esta interacción dependerá la formación de la conducta social de ese individuo.
Interactuando en un grupo el individuo aprende a verse a sí mismo a través de la mirada de los demás, a comparar sus posibilidades, a poner en juego su capacidad y a ver sus límites.
En una buena tarea grupal en la escuela aumenta las posibilidades de que se cumpla el aprendizaje por el intercambio que se produce entre los miembros, por el estímulo que da la mirada del otro, y por la confianza y seguridad en sí mismo que siente alguien que está contenido por un buen grupo.
Es decir, consideramos la forma de trabajo de taller como un lugar colectivo, plural e interactivo, del cuál participa de un proyecto común; que fomenta el desarrollo comunitario por medio del arte. Como así también, se trabaja desde, sobre y para sus realidades, teniendo en cuenta su estructura familiar, económica, escolar, entre otras cosas.
Propiciando y acercando diversas actividades de arte y cultura, un lugar común, un referente, donde se pueda contener a los chicos desde el arte comunitario. Estableciendo un espacio alternativo que provea la oportunidad de técnicas, oficios, formas de arte, artistas, ideas y experiencias.
Despertando la curiosidad, el interés, la iniciativa, la autonomía, la organización grupal y la colaboración.
El juego
El juego como gran aliado del aprendizaje. Jugar con las dificultades es una forma natural, amena y propia del lenguaje e intereses infantiles, de superar aquello que no nos deja avanzar. Recordemos que, entre muchas otras características, en el juego podemos encontrar:
-Una actitud exploratoria: El niño ensaya, intenta, imagina, fantasea, adapta, combina, crea...
-El deslizamiento del mundo interno del niño sobre el mundo externo de las cosas, apropiándose de las cosas. Un aprendizaje “desde adentro” del sujeto.
-Ejercicio de la libertad: Ensayo de lo posible y lo inédito, oportunidad de liberar sus más personales potencialidades.
-Afirmación del poder personal en el dominio y control de las cosas.
Valores tales como la disciplina, el respeto por los otros, espíritu de cooperación, de lucha, de esfuerzo y superación también se ponen en juego a la hora de jugar. Y como si esto fuera poco, jugar con las dificultades.
Jugar responde a la necesidad de expresar los deseos y ambiciones ocultas. Jugar es también soñar conscientemente, siendo vital esta dimensión del sueño.
El juego es la manera en que los chicos conocen, descubren, aprenden y vivencian su entorno y sus experiencias cotidianas. A medida que crecen, los juegos y juguetes cambian para adecuarse a las nuevas necesidades y experiencias.
El hombre, como ser social por naturaleza vivencia en sus etapas tempranas de vida, las experiencias de necesidad y satisfacción, como instancias de un complejo proceso vital de enseñanza-aprendizaje, dejando en él "huellas" que en el futuro regirán su aprender. Desde su nacimiento, necesita satisfacer sus necesidades y la búsqueda y satisfacción de éstas desencadenará en la constitución de su psiquismo.
Las formas de representación (visual, auditiva, cinestésica, lingüística, matemática) son modos como miembros de una cultura “codifican” y “decodifican” singularmente el significado.
Entendemos a la educación como la que debe atender a las facultades del niño y a las limitaciones que el condicionamiento cultural impone en el adulto. Una educación que no confunda con las necesidades productivas de la industria, con las necesidades intimas y sociales humanas; que no se limite a proporcionar instrucción y que, para satisfacer las propias necesidades productivas de la industria, tenga en cuanta los requerimientos de una actitud consciente en el consumo, porque así como la industria requiere normas precisas para el control, el hombre que vive en la sociedad industrial necesita proyectar su personalidad en el ambiente. El aprendizaje transmitido sólo es imitación, el lenguaje creador es descubriendo.
Educación artística
El espacio y contenido propios de la educación artística son las artes visuales. El concepto de educación artística entendido por Eisner, tiene su objeto de estudio bien definido. La amplitud de dimensiones que socialmente atribuimos al estudio del hecho artístico da pie a adoptar distintos modelos, siempre en consonancia con la política educativa de cada contexto. Esta visión interdisciplinar del hecho propicia la posibilidad de relacionarse con diferentes profesiones de todos los campos del saber.
De acuerdo a Marín Viadel, la educación artística …”incluye muy variadas estrategias y sistemas de creación de imágenes y objetos, como la fotografía, el video o la computadora; comporta el uso de materiales como la madera, los tejidos, las piedras, los plásticos, así como cualquier tipo de objetos personales o de desecho, y acciones o gestos con el propio cuerpo; incorpora una importante carga de conceptos, teorías y argumentos que permiten comprender y dialogar con mayor profundidad sobre los sentidos de una gran variedad de fenómenos y acontecimientos visuales”…(2003: 9).
Las actividades artísticas y estéticas se distinguen por el modo como pensamos y por el sentido o las intenciones que dirigen nuestra actividad. Tomamos de Marín Viadel la forma de caracterizar los tipos de conocimiento del aprendizaje artístico, el primer tipo habla de que discurren en las zonas de pensamiento visual y creativo, es decir, los lenguajes propios de esta forma de educación son las imágenes y la visión; el segundo tipo cuenta de que la intencionalidad del conocimiento en la educación artística es abiertamente artística y estética; y el tercer tipo trata sobre que la función del conocimiento artístico es imaginativa y emancipatoria.
Compartimos, con Marín Viadel, algunas ideas que acompañan la línea de pensamiento de este trabajo; 1)…”los lenguajes y las artes visuales son un conocimiento instrumental”…, 2)…”la comprensión y la creación de imágenes son dos caras de la misma moneda visual”…, 3)…”las artes visuales nos muestran y descubren, principalmente, quiénes y cómo somos los seres humanos, tanto individual como colectivamente: de lo que nos habla el arte, sólo nos habla el arte”… y 4)…”todas las personas tienen derecho a conocer y reconocerse y a ser reconocidas y comprendidas por sus propias señas de identidad visual, así como a descubrirse y a comunicarse, a imaginar y a transformar su medio a través de las imágenes que crean”… (2003: pp.5-6)
Arte
Según Gordillo…”los verdaderos artistas son los niños o los hombres que han realizado sus facultades independientemente de su nivel cultural o de su ocupación. El arte es para ellos un diálogo recíproco con el mundo perceptible, una forma natural de trascender su sensibilidad instauradora sin más esfuerzo que el d los peces al vivir en el agua. El conocimiento de los límites del juego es suficiente para edificar la confianza en un arte que quiere identificarse con la vida y llega a ser extensión del vivir”… (…) La vida del verdadero artista puede llegar a ser la vida de todos los hombres. Una sociedad de artistas es quizás el único recurso para la salud social y aunque pudiera parecer un retorno a la organización tribal es solamente un retorno a la plenitud de la existencia”. (1977: 31)
Marvin Harris cita a Alexander Alland (1977:39) para definir el arte como “un juego con la forma que produce algún tipo de transformación representación estéticamente lograda”. Los ingredientes clave en esta definición son “juego”, “forma”, “estética” “transformación”. El juego creativo, la estructura formal, los sentimientos estéticos y las transformaciones simbólicas son los ingredientes esenciales del arte. La capacidad del hombre y propia del mismo es la transformación simbólica que subyace en la universalidad semántica del lenguaje humano. (1983: p. 496)
Creatividad
La creatividad tiene que ver con la vida misma, es una actividad activa y transformadora de la realidad, y por supuesto no es patrimonio del artista sino de todo hombre, sea cual sea la profesión que ejerza.
Como Alvarado y Murano compartimos el pensamiento de que “ser creativo es ser revolucionario. Es un modo de vivir” (p. 19: 1990).
El individuo creativo busca la libertad, la necesita para ser él mismo. Para propiciar el desarrollo de la creatividad, es necesario generar un espacio favorecedor de la reflexión y una relación afectiva profundamente contenedora.
La creatividad es un estado. Se llega a ese estado desbloqueando al mundo inconsciente de las trabas que le pone una conciencia. Para alcanzar ese estado es fundamental encontrarse relajado psíquica y corporalmente.
Gordillo (1977) respecto a la creatividad sostiene que no puede ser una fórmula para el aprendizaje; es la más alta facultad del pensamiento humano integral, es un cambio en las actitudes que torna trascendente la conducta.
La creatividad es el hombre que frente a lo imprevisto asume una actitud inteligente y supera las limitaciones de los medios. La creatividad es la dignidad del hombre. Es el equilibrio valiente ente los impulsos y los razonamientos que torna desarticulado e incongruente a todo lo precedente.
La creatividad se manifiesta cuando el trabajo, como medio de vida, se transforma en la obra como razón de la vida, y devuelve al hombre la satisfacción vital de sentirse y ser un diseñador integrando al ambiente.
No puede existir un modelo cultural para las actitudes creativas. La creatividad, en sentido estricto, se da fuera de los límites de la cultura porque aun siendo determinada por los valores precedentes, deviene negándolos para satisfacer necesidades nuevas e insospechadas.
Cultura
La creación artística es donde primero se hace patente este cambio en las íntimas necesidades humanas, pues la respuesta a la necesidad depende sólo del ejercicio adecuado de las facultades creadoras.
Entendemos a la cultura, no como una simple asimilación de conocimientos ni la captación de valores externos a nuestra vida individual, sino con el conjunto de procesos en que se instauran los valores o, dicho de otra forma, como la participación creadora que nos define como hombres, incluyendo los objetos que hemos transformado al cumplir nuestra función vital. Los valores ajenos no satisfacen la necesidad propia.
Definimos a la cultura como la cualidad interior del hombre que condiciona sus relaciones con el medio.
Marco contextual
En la contemporaneidad vivenciamos una marcada y sostenida crisis económica que hace mella en el tejido social y en la producción de subjetividad: el otro ha dejado de funcionar como semejante para convertirse en otro radicalmente distinto, empujándonos como sujetos al individualismo y al aislamiento.
En este contexto de situación la infancia ha quedado expuesta a situaciones de riesgo, al desamparo, perdiéndose la referencia al adulto que debería acompañar en tiempos claves de constitución socio-subjetiva.
Frente a esta compleja realidad en el año 2007 surge, entre otras propuestas que sostiene el equipo hasta la actualidad, este dispositivo clínico pensado para dar respuesta a situaciones de urgencia subjetiva grave en niños y/ o adolescentes cuando no resulte posible el alojamiento en otros dispositivos asistenciales (centro de día, albergues, talleres, tratamientos ambulatorios, internación en salas de pediatría, etc...) Se crea entonces una sala de internaciones breves para niños y o adolescentes en un ámbito hospitalario (Ex Hospital Psiquiátrico de la ciudad de Santa Fe). El espacio de denominó PARAMI (Parador para el Mundo Infantil), dicho proyecto surge del Equipo Infancia de la Dirección de Salud Mental de la Provincia de Santa Fe. Se crea ante la necesidad inmediata ante la aparición de problemas de delincuencia, por parte “la banda del poxi”, en los alrededores de la estación terminal de ómnibus.
Esta realidad comprende resoluciones de diversas áreas, integra una carencia absoluta de las necesidades básicas de la infancia y de los jóvenes en situación de calle. Es decir, de manera urgente se enmarca una respuesta, una plan de acciones, desde lo que conocemos actualmente “salud mental”. ¿Qué se entiende hoy por salud mental? Salud mental o "estado mental" es la manera como se conoce, en términos generales, el estado de equilibrio entre una persona y su entorno socio-cultural lo que garantiza su participación laboral, intelectual y de relaciones para alcanzar un bienestar y calidad de vida. Se dice "salud mental" como analogía de lo que se conoce como "salud o estado físico", pero en lo referente a la salud mental indudablemente existen dimensiones más complejas que el funcionamiento orgánico y físico del individuo. La salud mental a sido definida de múltiples formas por estudiosos de diferentes culturas.los conceptos de salud mental incluyen el bienestar subjetivo,l a autonomía, la competitividad y potencial emocional, entre otros.
El espacio denominado PARAMI está compuesto por trabajadores de diferentes oficios y profesiones preparados para atender diversas situaciones; trabajan de forma interdisciplinaria enfermeros, personal de limpieza, médico, psicólogas, psicopedagoga, técnica en minoridad y familia, abogada, psicomotricista, profesora de arte, terapista ocupacional y profesor de educación física.
A los talleres asisten niños que se encuentran momentáneamente internados o (en su mayoría) los que vienen desde sus casas, albergues, hogares u otras instituciones de similar carácter.
El número de chicos por clase varía de acuerdo a las temporadas, hay épocas donde concurren regularmente y sumado a los que se encuentran internados, suelen ser clases de hasta cinco o en las temporadas en que se desligan de la actividad, trabajamos de a dos o de a tres, y en un tiempo prolongado.
Debido a las características de estos chicos, es decir, inquietos, poco estimulados, desacostumbrados a sentarse, escuchar y realizar consignas de un docente, cuando no están en un período de aftinencia por consumo de drogas, no son propicias clases numerosas.
De acuerdo a estas particularidades con las que trabajamos en los espacios de taller, en especial en el de plástica surgen formas propias como actividades de consignas cortas, realizadas en el momento, no en etapas, con materiales de propiedades que abarquen grandes superficies, y no un trabajo detallado y lento.
Infancia
De acuerdo a Gordillo la infancia…”como etapa definitiva para la formación de las cualidades humanas, no ha sido comprendida cabalmente. Siglos de incomprensión definen esa tradición negativa en que la educación impuesta por el adulto no puede hacer funcionar las posibilidades irreversibles de la infancia y las reprime para ejercer autoridad”. (1977; 33)
La infancia, esa capacidad de conocimiento y asombro, ese periodo de vida humana en la que la experiencia se traduce con mayor intensidad.
Seres humanos en formación han de tratarse como seres humanos. Porque el niño para tener infancia, necesita ser adulto y lo logra en sus juegos.
El acto de percibir hace del niño un organizador de formas, un productor de arte que supera el concepto de realidad para establecer categóricamente el conocimiento.
La infancia, que significa mucho más que el tiempo que transcurre entre el nacimiento y la edad adulta, se refiere al estado y la condición de la vida de un niño: a la calidad de esos años. Un niño secuestrado por un grupo paramilitar y obligado a portar armas o a someterse a la esclavitud sexual no puede disfrutar de su infancia, ni tampoco un niño que tiene que trabajar duramente en un taller de costura de la capital, lejos de su familia y de su comunidad natal. Tampoco disfrutan de la infancia los niños y las niñas que viven en la mayor miseria, sin alimentos adecuados, sin acceso a la educación, al agua potable, a instalaciones de saneamiento y a un lugar donde vivir.
¿Qué significa entonces para nosotros la infancia? La calidad de las vidas de los niños y las niñas puede cambiar de manera radical dentro de una misma vivienda, entre dos casas de la misma calle, entre las regiones y entre los países industrializados y en desarrollo. Cuanto más se acercan los niños y las niñas a la edad adulta, más diferencias hay entre las distintas culturas, países e incluso personas del mismo país con respecto a lo que se espera de la niñez y al grado de protección que deben ofrecerles los tribunales o los adultos.
Sin embargo, a pesar de numerosos debates intelectuales sobre la definición de la infancia y sobre las diferencias culturales acerca de lo que se debe ofrecer a los niños y lo que se debe esperar de ellos, siempre ha habido un criterio ampliamente compartido de que la infancia implica un espacio delimitado y seguro, separado de la edad adulta, en el cual los niños y las niñas pueden crecer, jugar y desarrollarse. Forma de trabajo: el taller
Compartimos con Alvarado y Murano (1990) la idea de entender la metodología de taller, como una combinación de enseñanza con el juego y pone en prácticas aspectos de la actividad plástica a través de un trabajo creativo y experimental.
Un taller de expresión plástica no busca formar artistas, pero espera que el tallerista obtenga un producto que le sirva de punto de partida para un nuevo trabajo.
La experiencia de taller le sirve a un adulto para recuperar su capacidad de juego por medio de una práctica placentera, a un niño para encauzar su imaginación y encauzar su imaginación y rescatar el producto de su juego, y a un adolescente para expresar sus conflictos, canalizar su agresión y conocerse más a sí mismo.
En esta metodología no existe el juicio de valor ni tampoco el comentario unilateral del coordinador. Todos los participantes admiten la variedad de respuestas a una misma consigna, no hay un único lugar de llegada, todos los trabajos son valiosos, posibles de analizar, retrabar o continuar. Esta modalidad elimina la competencia.
El taller, un espacio grupal...
Un individuo desde que nace pertenece a un grupo. El inicial es la familia. Luego crece integrando sucesivos grupos e interactuando con los demás integrantes. De los resultados de esta interacción dependerá la formación de la conducta social de ese individuo.
Interactuando en un grupo el individuo aprende a verse a sí mismo a través de la mirada de los demás, a comparar sus posibilidades, a poner en juego su capacidad y a ver sus límites.
En una buena tarea grupal en la escuela aumenta las posibilidades de que se cumpla el aprendizaje por el intercambio que se produce entre los miembros, por el estímulo que da la mirada del otro, y por la confianza y seguridad en sí mismo que siente alguien que está contenido por un buen grupo.
Es decir, consideramos la forma de trabajo de taller como un lugar colectivo, plural e interactivo, del cuál participa de un proyecto común; que fomenta el desarrollo comunitario por medio del arte. Como así también, se trabaja desde, sobre y para sus realidades, teniendo en cuenta su estructura familiar, económica, escolar, entre otras cosas.
Propiciando y acercando diversas actividades de arte y cultura, un lugar común, un referente, donde se pueda contener a los chicos desde el arte comunitario. Estableciendo un espacio alternativo que provea la oportunidad de técnicas, oficios, formas de arte, artistas, ideas y experiencias.
Despertando la curiosidad, el interés, la iniciativa, la autonomía, la organización grupal y la colaboración.
El juego
El juego como gran aliado del aprendizaje. Jugar con las dificultades es una forma natural, amena y propia del lenguaje e intereses infantiles, de superar aquello que no nos deja avanzar. Recordemos que, entre muchas otras características, en el juego podemos encontrar:
-Una actitud exploratoria: El niño ensaya, intenta, imagina, fantasea, adapta, combina, crea...
-El deslizamiento del mundo interno del niño sobre el mundo externo de las cosas, apropiándose de las cosas. Un aprendizaje “desde adentro” del sujeto.
-Ejercicio de la libertad: Ensayo de lo posible y lo inédito, oportunidad de liberar sus más personales potencialidades.
-Afirmación del poder personal en el dominio y control de las cosas.
Valores tales como la disciplina, el respeto por los otros, espíritu de cooperación, de lucha, de esfuerzo y superación también se ponen en juego a la hora de jugar. Y como si esto fuera poco, jugar con las dificultades.
Jugar responde a la necesidad de expresar los deseos y ambiciones ocultas. Jugar es también soñar conscientemente, siendo vital esta dimensión del sueño.
El juego es la manera en que los chicos conocen, descubren, aprenden y vivencian su entorno y sus experiencias cotidianas. A medida que crecen, los juegos y juguetes cambian para adecuarse a las nuevas necesidades y experiencias.
[1] La Asamblea General: Proclama la presente Declaración de los Derechos del Niño a fin de que éste pueda tener una infancia feliz y gozar, en su propio bien y en bien de la sociedad, de los derechos y libertades que en ella se enuncian e insta a los padres , a los hombres y mujeres individualmente y a las organizaciones particulares, autoridades locales y gobiernos nacionales a que reconozcan esos derechos y luchen por su observancia con medidas legislativas y de otra índole adoptadas progresivamente. Declaración de los Derechos del Niño.
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